sábado, 14 de enero de 2012

Que no te cuenten cuentos.

Un pasillo de hospital, una camilla que lo recorre camino de un quirófano, paredes blancas, enfermeras, celadores, una mujer asustada, inquieta por lo que pueda pasar ahí dentro y un marido con miedo, mucho miedo, que la coje de la mano y prácticamente es separado de ella din darle tiempo a despedirse de la manera lacrimógena que todos esperábamos. Así empieza el último capítulo emitido de Cuéntame. Y todo esto sin decir palabra y haciéndote sentir el acojone que esa pareja tiene en ese momento.

En un país donde estamos acostumbrados a tirar por tierra todo lo nuestro, unas veces con razón, otras por pura envidia y la mayoría por inercia, donde damos por hecho que todo lo que viene de fuera nos tiene que impresionar por sistema, nos cuesta reconocer lo bueno aunque lo tengamos delante de nuestras narices. Y con Cuéntame pasa mas de lo que parece. Para muchos, entre los que me encuentro, es la mejor serie española que se emite en la actualidad  y esto tiene mas mérito si encima lleva diez temporadas, diez ya, en la que hemos vivido con los Alcántara un período de la historia de España desde la nostalgia y los sentimientos encontrados. 

Para otros, que son muchos también, es un folletín político que dependiendo quien esté en el gobierno, por que ha conocido varios ya, sirve para cargar tintas en contra de la supuesta ideología que se da por supuesto, imprime quien manda en ese momento. Pues para estos últimos solo una observación, no tenéis ni idea.

La serie empezó en época de Aznar, y claro relacionar está etapa con el franquismo resultaba facilón. Después cambiamos de tercio, Zapatero toma el poder y casualmente pasa a ser un panfleto rojo en contra de todo lo anterior. Y lo curioso es que la gente que mas ha criticado esta serie acaba diciendo que no ha visto un solo capítulo por que es "mala", y que es una vulgar copia de Aquellos maravillosos años de la que se toma el planteamiento (voz en off de un adulto contando su historia durante una época de la historia, esta vez americana) y es en lo único que coincide.

Allá cada uno con sus vainas mentales, yo la sigo desde el primer capítulo y lejos de defraudarme, pienso que cada temporada es mejor que la anterior, cada vez están mas cuidado los guiones, la fotografía, los actores.  Nadie sobra en ninguna escena, no hay personajes que rechinen en exceso, puedes odiar a Paquita pero está ahí para que la odies, incluso a la vecina cotilla que matarías cada vez que abre la boca para meter la pata pero en un barrio como San Genaro hay decenas como ella. Imanol Arias y Ana Duato sublimes, nadie les hace sombra, ni siquiera Echanove que es tan grande como ellos. Antonio y Mercedes enamoran con sus miradas, con sus voces, con sus silencios.

Ultima escena, suena Nat King Cole cantando For Sentimental Reasons, una familia comiendo la paella del domingo, nadie habla, todos saben lo que les espera pero intentan hacer como que no va a pasar nada, se les atraganta el pollo, es duro comer echando de menos a la matriarca. La misma que en la escena anterior, en un parón de la  música de violines que ha acompañado todo el capítulo, le espeta a Antonio que no se va a morir, y nosotros la creemos. No puede morirse.




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